La pesca del calamar (o eging desde embarcación) es un arte que requiere precisión, sensibilidad y, sobre todo, un equipo bien equilibrado. En este artículo desvelaremos los tres pilares fundamentales para tener éxito en esta técnica.
1. El equipo ideal: caña y carrete
Para esta técnica, la caña ideal es la Reaction Egi Boat. La clave de esta elección es su longitud de 3,30 metros. ¿Por qué tan larga? Porque los aparejos para la pesca del calamar suelen ser muy largos, y una caña larga permite subir las capturas al barco de forma cómoda y sin enredos. Además, estas cañas vienen con dos punteras intercambiables de distinta sensibilidad según las condiciones del mar.
En cuanto al carrete, un modelo que tras varios años de pruebas intensas ha dado un excelente resultado, es el Spinit Flag 300 que destaca por su ligereza, suavidad y excelente relación calidad-precio.
2. El secreto del trenzado fino (línea principal)
El primer aspecto fundamental es el uso de hilo trenzado en lugar de nylon.
- ¿Qué medida usar? Un diámetro de 0,15 mm es el ideal.
- ¿Por qué trenzado? Ofrece dos ventajas:
- Menos resistencia al agua: Al ser más fino, la corriente y la deriva afectan menos, permitiendo que la línea trabaje siempre en vertical bajo el barco y así, tener más sensibilidad a la picada.
- Transmisión directa: El trenzado no tiene elasticidad, lo que transmite el movimiento de la caña directamente al señuelo (pajarito), dándole una vida mucho más natural y atractiva, especialmente durante la caída.
Consejo experto: Cuando bobines la línea en el carrete, coloca un poco de cinta aislante en la bobina antes de empezar para evitar que el trenzado patine, y añade un poco de hilo viejo como «relleno» para que la línea nueva quede a la altura perfecta del borde del carrete.
3. El «Puente» o Shock Leader: invisibilidad y elasticidad
El último toque maestro es añadir un puente de unos 6 a 8 metros de línea Kalikunnan Mix (una línea híbrida entre nylon y fluorocarbono) de diámetro 0,30 mm.
Este puente cumple dos funciones vitales:
- Invisibilidad: El componente de fluorocarbono hace que la línea sea prácticamente indetectable para el calamar.
- Elasticidad controlada: A diferencia del trenzado, este tramo final aporta una pequeña amortiguación. Esto es clave para evitar que los tentáculos se desgarren cuando el calamar da tirones bruscos para escapar (sifonea).
Conclusión
Montar tu equipo de forma correcta no solo te ayudará a sentir mejor las picadas más sutiles, sino que maximizará tus capturas al mantener el señuelo en la zona de acción y evitar pérdidas innecesarias.
La combinación de una caña larga, un trenzado fino para combatir la corriente y un puente invisible con un toque de elasticidad es la receta ganadora para cualquier pescador de calamares desde embarcación. ¡Buena pesca!